Todos nosotros, al recordar el pasado, nuestra juventud, nuestra niñez nos hemos torturado rememorando todas las oportunidades perdidas por culpa del miedo. Ese masoquismo sutil que tanto nos gusta y disfrutamos como marrano en chiquero cada vez que nos preguntamos ¿y si hubiera...? ¿qué seria de mi vida si...? Ese pequeño virus que mantiene a la industria del alcohol y que infecta a millones de personas en todo el mundo dejándolas inmersas en la culpa y la depresión.

Prácticamente todos hemos sido infectados y pocos son los que se curan, desarrollan anticuerpos y les dicen a todos los demás en un blog cómo deben curarse. Para no perder la costumbre, aquí te muestro los cuatro pasos para curarte del "Virus del pasado masoquista":

 

1. SABER QUE ES LO QUE MÁS QUIERES EN LA VIDA

Parece fácil responder esta pregunta, pero no lo es. ¿A cuántos amigos, conocidos, familiares o compañeros de trabajo conoces que no son felices con lo que hacen? Muchos siguen el sueño de otra persona, estudian una profesión por el prestigio o el dinero, metieron la pata (o algo más) con la novia y no siguieron lo que ellos realmente querían y los hacía sentirse felices.   

 

El primer gran paso para iniciar este gran viaje personal, es ser totalmente honesto contigo. ¿Sabes cuál es el mayor sueño de tu vida?, ¿Te lo habías preguntado?, si tu respuesta es "nunca", te urge tomar una pausa para saberlo.

 

¿Cómo sabes cuando has encontrado tu sueño en la vida? Eso solo lo sabrás cuando sientas esa inmensa pasión por lo que haces, cuando el tiempo se diluya en la realización de esa tarea que te ocupa, cuando encuentres ese fuego interior que te haga vibrar desde tus entrañas hasta que se ericen los vellos de tu piel y sientas como la euforia infecta cada una de tus células de emoción y éxtasis.

 

En pocas palabras, es como tener sexo con la actividad que te gusta.

 

2. OLVIDA LOS RUIDOS DE TU MENTE

El primer enemigo que debes vencer eres tú. Desde que naciste, tu mente va aprendiendo cómo limitar todo tu potencial. Ese p$"#&! diablito intrigoso que hace comentarios como "no puedes", "tu sólo llegarás a esto...", "eso sólo es para ricos", "no hagas esto", "se ve mal", etc. Es frecuente que lo escuches, pero más grave que le hagas caso.

 

Permite escucharte sólo a ti, ahuyenta ese ruido que no te deja percibir la vida con claridad. Medita en un lugar tranquilo y cómodo, donde nadie pueda interrumpirte. Toma el tiempo necesario y se constante.

  

3. DECLARA TU OBJETIVO EN PRESENTE

Las palabras tienen el poder de cambiar y transformar la realidad de tu vida, pero hay que saber como usarlas correctamente.

 

Si ya lograste conocer tu sueño en la vida, es momento de darle forma, debes alinear tus pensamientos con tus acciones. Si todavía no lo conoces, regresa al paso 2.

 

La clave es la decisión, declara tu objetivo con las siguientes reglas:

 

Comienza cada declaración de la meta con "Yo". "Yo me ligo a Hillary Clinton" (Sí, son mis gustos ¡¿y qué?!)

 

Cada declaración se escribe en el tiempo presente.

 

Se establecen objetivos específicos. Por ejemplo, si desea ganar más dinero, hay que indicar la cantidad exacta y un plazo. "Yo gano $100,000 USD en 6 meses"

 

Incluye la manera en que lograras tu objetivo. En el caso de ganar más dinero, es importante identificar como podría lograr ese dinero adicional: encontrando un mejor trabajo, vendiendo un producto (legal), etc. hay que analizar todas las opciones posibles.

 

Incluye por qué el objetivo es importante para tí. En el caso de ganar más dinero, escribe muy específicamente acerca de los beneficios para tu vida, cómo te visualizas.

 

Lee las declaraciones todos los días como cotorro, para mantener tu meta en tu mente todo el tiempo.

 

4. ACCIÓN

Haz realidad tus declaraciones, toma la decisión de ir a por ello, hacer todo lo que sea necesario para conseguirlo, como si tu vida dependiera de ello. Esta es la parte más difícil porque es donde se suele fallar.

 

Tú tienes todo el poder  y capacidad de lograr cualquier cosa que te propongas con pasión y decisión, para que vivas plenamente y en armonía con tus seres amados y el Universo donde habitas. Si no descubres tu potencial, lo único que estás haciendo es sobrevivir, "vivir a medias" en esta única oportunidad que tienes.